El Trophy Hassan II finaliza en Rabat. José María Olazábal fue el latino mejor posicionado (T24); Jiménez no pudo defender su título. Actuación discreta.
El prestigioso Trophy Hassan II, evento clave del PGA TOUR Champions con una bolsa de premios de $2,500,000, ha llegado a su fin en el desafiante Royal Golf Dar Es Salam de Rabat. Esta edición, que no ostenta el estatus de Major, dejó sensaciones encontradas, especialmente para la legión de jugadores latinoamericanos y el defensor del título.
La atención estaba puesta en Miguel Ángel Jiménez, quien buscaba revalidar su corona en tierras marroquíes. Sin embargo, el golfista español no pudo replicar su éxito anterior, concluyendo su participación en la posición T46, un resultado que dista mucho de sus expectativas y de su acostumbrada brillantez.
En cuanto al desempeño de los jugadores latinos y españoles en general, el análisis es claro y objetivo. La actuación colectiva no logró alcanzar las expectativas para un torneo de esta envergadura. A continuación, un desglose:
- José María Olazábal (España): Fue el latino mejor posicionado, compartiendo la posición T24. A pesar de ser el más destacado del grupo, su resultado de “E” (par) al final no lo colocó en la disputa por los puestos de honor.
- Felipe Aguilar (Chile): El golfista chileno finalizó en la posición T38, también al par. Un resultado que denota consistencia, pero sin el ímpetu necesario para escalar posiciones de privilegio.
- Miguel Ángel Jiménez (España): El defensor del título terminó en la posición T46, al par. Un torneo para olvidar para el “Pisha”, que no pudo desplegar su habitual magia en los momentos clave.
- Carlos Franco (Paraguay): Cerró su participación en la posición T50, al par, ubicándose entre los últimos puestos de la tabla. Su rendimiento no logró despegar en ninguna de las jornadas.
En resumen, la presencia latinoamericana en el Trophy Hassan II, salvo por la posición intermedia de Olazábal, se caracterizó por resultados discretos y un posicionamiento mayoritariamente en la parte baja de la clasificación final. Un reflejo de que el Royal Golf Dar Es Salam exigió un nivel que, en esta ocasión, superó a varios de nuestros representantes. Se espera que en futuras citas del PGA TOUR Champions, la región pueda ver a sus jugadores luchando por los codiciados trofeos con mayor determinación.