Scottie Scheffler, pese a severos problemas de swing, extendió su racha récord de 75 cortes consecutivos en el PGA Tour con una heroica remontada en The Memorial Tournament.
La tensión era palpable en Muirfield Village. Por primera vez en mucho tiempo, el dominio de Scottie Scheffler se vio desafiado, llevando a la estrella a una encrucijada crítica en el Memorial Tournament presented by Workday.
El viernes, el golfista número uno del mundo se encontró **4 golpes sobre par** después de 10 hoyos, una situación inusual que amenazaba con romper su asombrosa racha de **75 cortes consecutivos superados**, la más larga activa en el PGA TOUR. "Sentí que iba a tirar como 90 hoyos", confesó Scheffler, reflejando la frustración con su juego.
Sin embargo, la verdadera grandeza se forja en la adversidad. Scheffler, con lo que describió como "quizás lo peor que le he pegado en un par de años", orquestó una remontada digna de mención. Con **tres birdies cruciales** en los siguientes ocho hoyos, incluyendo putts espectaculares de **6.7 metros (22 pies)** en el hoyo 15 y **12.2 metros (40 pies)** en el 16, Scheffler no solo evitó el corte, sino que firmó un par de campo de **71 golpes**.
Este esfuerzo no solo mantuvo viva su racha invicta en fines de semana, sino que también lo posiciona a solo **nueve golpes de la punta**, manteniendo viva la esperanza de unirse a la leyenda Tiger Woods como los únicos golfistas en ganar tres títulos consecutivos en The Memorial.
Mientras Scheffler demostraba una resiliencia inquebrantable, otros nombres destacados no tuvieron la misma fortuna. Jordan Spieth, por ejemplo, registró un abultado **79 (+7)**, cayendo fuera del corte. Similar destino corrieron Andrew Novak, Ben Griffin, Robert MacIntyre y Min Woo Lee, quienes no lograron superar la línea de clasificación.
La capacidad de Scheffler para "grindar" y producir un par de campo en uno de sus días más difíciles es un testimonio de su mentalidad y habilidad para competir al más alto nivel, incluso cuando su mecánica no responde.